Tanto que hasta duele…

 

Es un momento, apenas se puede medir en el tiempo pero su profundidad cala hasta lo más intenso y ahí ya no podemos más. La consciencia se dilata y se siente todo, tanto que hasta duele. Entonces comprendo lo que es el Amor: ser todo, vivir en todo, sentir la eternidad.

Los sonidos son la respiración, la luz la fuerza, el aire el germen. No puedo pensar, solo soy y soy todo. El amor, la vida y la muerte forman un solo ser. Estoy en todo, vivo en todo, tanto vivo, tanto que hasta duele…

imagesCAP5YPAN - Desde mi ventana- Tanto que hasta duele...

Siento que el misterio es una fina puerta hecha de hechizos y magia: una ilusión que fácilmente se traspasa cuando vivo ese momento sin tiempo pero íntimo y profundo. La capacidad de vivir en todo, de sentir todo…, ahí el misterio desaparece y nace la luz. Cuando se percibe el ímpetu de la mar y ser arrojada entre las olas hasta las profundidades más azules, cuando veo las montañas verdes desde los fuertes ojos del águila, cuando percibo la realidad de múltiples colores, tal que tiras de color que se suceden rápidamente como ve la libélula, cuando me transformo en una diminuta mota de polen que duerme sobre el mullido pero firme pétalo de una flor, cuando oigo los silenciosos sonidos de las estrellas, entonces, solo entonces puedo imaginar levemente que los misterios no existen pues mi Ser, se asoma hacia este lado de la puerta en el que me hallo,  mostrándome en ese fugaz momento que soy tanto, tanto Amor, que hasta duele.