Ho’Oponopono Auto-Identidad

 

Ho’Oponopono Auto-Identidad

Te voy a contar que hay dos maneras en las que se suele practicar este llamado Ho’Oponopono Auto-Identidad de manera práctica: la primera es usando la oración de Morrnah Nalamaku Simeona Creadora del Ho’Oponopono Auto-Identidad, la segunda manera es usando sólo cuatro frases, de eso hablaremos un poco más adelante.

Primero deja que te muestre la Oración de Morrnah Nalamaku Simeona, la cual si logras mirar con atención tiene un sentido espiritual muy similar a la oración de Max Freedom Long que ya discutimos.

Oración Ho’Oponopono:

Divino Creador, padre, madre, hijo todos en uno…
Si yo, mi familia, mis parientes y antepasados ofendieron, a tu familia,
parientes y antepasados en pensamientos, palabras, hechos y acciones desde
el inicio de nuestra creación hasta el presente, nosotros pedimos tu
perdón…

Deja que esto se limpie y se vaya, y llena ese espacio con luz…
Y así se ha hecho.

3 60 600x600 - Ho'Oponopono Auto-Identidad

Ahora deja que te hable un poco de esta oración, porque es tremendamente importante que la entiendas: las oraciones no son como simples ejercicios fonéticos, no son como las palabras mágicas de la imaginería popular, no tienen ningún poder si uno no entiende lo que está pidiendo, si no comprende que dice y por qué lo dice.

La palabra es un elemento muy importante para la vida del ser humano, es en sí el uso de un lenguaje estructurado lo que lo separa verdaderamente del resto de los animales. Es claro que hablar y decir es un don supremamente poderoso, tanto que si observamos el mundo que nos rodea, todo el ambiente que hemos construido como civilización, como humanidad, veremos que no hubiese podido ser si no existieran los idiomas, y el precioso don de la palabra.

La palabra es lo que hace humano a un humano, es lo que lo eleva por encima de los otros animales, y de hecho es la parte humana del humano la que habla, el Uhane.

Ahora volvamos a la oración, lo primero que quiero que notes es que está dirigida al Divino Creador, padre, madre, hijo, todos en uno… Si uno entiende que el ser humano tiene esas tres partes de las que he hablado puede ver que es una oración dirigida a nosotros mismos en nuestra completitud. Pero especialmente al Aumakua, la parte más alta de nosotros, es simple de entender que cuando uno quiere dirigirse a algo que es complejo puede hacerlo dirigiéndose a la cabeza jerárquica de este complejo.

Si yo, mi familia, mis parientes y antepasados… Esto se llama responsabilidad global, si yo o cualquiera de los que están asociados conmigo ofendimos u ofendieron a lo que están asociados contigo te pedimos perdón.

Ya te dije que no es posible ofender directamente al Aumakua, porque no es posible herirlo, por eso la oración no debe decir: «si te ofendimos a ti». Eso está claro; pero, entonces ¿Quiénes es la familia, parientes y antepasados del Divino Creador?: Todos los seres.

Los Kahuna decían que el Aumakua no estaba solo, sino que existía una gran asamblea de Aumakua que se llamaba Poe Aumakua, y que eran conformados por todos los Aumakua de los humanos encarnados y otros Aumakua no asociados con seres humanos. Cuando nosotros herimos a alguien, con mala voluntad, sin respeto por la vida, entonces estamos hiriendo a un «familiar» de algún Aumakua, que es familiar de nuestro Aumakua.

Todos los seres tienen Aumakuas asociados de un modo o de otro, entonces cuando los herimos estamos ofendiendo a esos Aumakua, aunque no les ofendamos directamente porque como he dicho no podemos herirlos, si los ofendemos al despreciar y maltratar a los seres con los que están asociados.

Entonces al decir:

«Divino Creador, padre, madre, hijo todos en uno… Si yo, mi familia, mis parientes y antepasados ofendieron, a tu familia, parientes y antepasados en pensamientos, palabras, hechos y acciones desde el inicio de nuestra creación hasta el presente, nosotros pedimos tu perdón…

Estamos diciendo: Si hemos dañado a cualquier ser, en cualquier nivel de actividad, de cualquier manera, en cualquier lugar y en cualquier tiempo… Nosotros pedimos tu perdón.

¿Por qué le pedimos el perdón a Él?, por la misma razón que le oramos: Él puede ver más allá de lo que nosotros vemos, Él sabe lo que nosotros no sabemos, y Él es capaz de hacer lo que para nosotros es imposible. Entonces por eso recurrimos a Él.

¿Y sólo le pedimos perdón? No, pedimos que se hagan las reparaciones y se rebalancee todo al decir:

«Deja que esto se limpie y se vaya, y llena ese espacio con luz… Y así se ha hecho».

En algunas versiones de esta oración he visto una larga letanía de cosas, dicen algo así como: deja que toda energía discordante, negatividad, memoria pasada, grabación, inarmonía, atadura y amarre, sea cortado, liberado, limpiado, y transmutado en luz.

Esto es a mí entender pura palabrería sin valor. Aunque es sólo mi opinión. Recuerda esto: Mantenlo simple. Es a través del Unihipili que llevarás el mensaje al Aumakua, así que mantenlo simple. Lo importante es que exprese: arrepentimiento, reparación, balance, y gratitud.

Comprendiendo estas cosas que te he explicado aquí puedes recitar esta oración maravillosa cada vez que algo surja de negativo en tu vida, o mejor aún como un hábito. Porque todo lo negativo que surge en la vida se debe a reacciones negativas asociadas a falta de perdón. Si tu vida es un desastre de pronto, es probable que tú no hayas perdonado a alguien o que alguien no te ha perdonado. El uso consciente de esta oración puede rebalancear las cosas. El Aumakua nunca se niega a ayudarte cuando pides lo correcto, y pedir perdón y balance es lo más correcto que se puede pedir siempre, así que te animo a que practiques esta oración. No hace falta un ritual en particular, ni procedimientos complicados, sólo tu intención de lograr rebalancear todo lo que hayas podido desbalancear consciente o inconscientemente.

Shri Khaishvara Satyam: El otro secreto, cap. 3