La cábala en sus orígenes: Abraham Abiru (padre)

Al menos las personas de mi generación, cuando hemos querido buscar una espiritualidad profunda que nuestra alma reclamaba, pero que las formas estereotipadas de la religión en la que fuimos educados eran incapaces de proporcionarnos, hemos tenido por necesidad que volvernos hacia la luz de Oriente.

Es mucho lo que hemos aprendido. Hemos encontrado sistemas completos de desarrollo personal, libres del sentimiento de culpa en que se basaba nuestra motivación ética. Sobre todo, nos hemos dado cuenta que la espiritualidad – el sentimiento de unicidad con el Fundamento Divino de la realidad, llámese como se llame – no es patrimonio exclusivo de ninguna aproximación o vía, sino un estado de conciencia alcanzable por todos, de hecho el estado de ser humano realizado.

Más allá de tu mente

No eres un ser independiente de la naturaleza, sino un aspecto o síntoma de la naturaleza. Como ser humano, la idea de crecer paralelamente a este universo es comparable a una manzana creciendo fuera de un manzano. Un árbol que da manzanas es un árbol con manzanas, al igual que un universo en el que habitan seres humanos es un universo con seres humanos. La existencia de personas pone de manifiesto el tipo de universo en el que vivimos, pero como estamos bajo la influencia de estos dos grandes mitos (el modelo creacionista y el modelo mecanicista del universo) experimentamos esa sensación de no pertenecer a este mundo. En el lenguaje común utilizamos la expresión «vine al mundo», pero no fue así: nosotros surgimos del mundo.

El Andrógino

En muchas tradiciones, el ser primordial, anterior a cualquier división, era completo y por eso tenía ambos sexos. En las tradiciones monoteístas este relato aparece personificado por un ángel, el más hermoso de toda la creación. Un ángel que según el Corán, por ejemplo, tras un pecado de orgullo fue precipitado a los abismos. En la acuarela de William Blake se muestra a este ángel destinado a ser el príncipe de este mundo como era al principio: porta un cetro símbolo de su realeza y una esfera rematada con una cruz, que representa tanto al orbe universal como a la piedra filosofal. En la tradición hindú el ser primordial y completo es llamado Purusha. En un mandala que lo representa se muestra el resultado de su sacrificio por el que es dividido en partes que serán el origen del cosmos y de todos los seres vivos. Ambos relatos explican de modo distinto la división de la unidad primordial, la separación entre el cielo y la tierra, entre el espíritu y la materia.

Los Templarios

La historia de la Orden de los pobres caballeros de Cristo del Templo de Salomón es bien conocida y ha sido objeto de documentales y películas, aquí sólo vamos a reflexionar sobre la vertiente esotérica de la Orden.
Sabemos que la Orden fue fundada en 1118 en Jerusalem, por el caballero francés Hugo de Payen y 8 caballeros más bajo el reinado del rey Balduino I de los territorios recién conquistados por la primera cruzada..
La Orden tenía como primer objetivo una misión exotérica, es decir proteger a los peregrinos que visitasen Tierra Santa, sin embargo los Templarios poco a poco desarrollaron un objetivo esotérico, unas ceremonias de iniciación que han sido objeto de largos debates y especulaciones.

Cómo salir de la Matrix

Vivimos en una realidad programada computacionalmente y la única pista que tenemos es cuando una variable es cambiada y una alteración en nuestra realidad ocurre». Sus ideas prefiguran indudablemente la noción desarrollada en la trilogía The Matrix. Una serie que, como ha notado el profesor Robert Thurman, tiene notables influencias budistas (la Matrix del budismo se llama samsara) y que ha producido la gran metáfora de nuestro tiempo para referirse a una sensación milenaria: la sospecha de que el mundo que experimentamos convencionalmente es una ilusión. En su laberíntica y obsesiva reflexión en torno a una serie de visiones místicas que ocurrieron el 2/3/1974, plasmadas en The Exegesis, curiosamente Dick, un gnóstico cristiano, da como posible escapatoria a este dédalo ilusorio que hoy llamamos La Matrix el camino del bodhisattva.

La Sabiduría del Silencio Interno

Cultivar la sabiduría del silencio interno es uno de los mejores métodos para conservar nuestra energía, reequilibrar nuestro ser profundo, y preservar nuestra salud física, emocional y espiritual.
La habladuría constante a través de nuestra mente y de nuestra boca, agotan el chi, y nos debilitan considerablemente.
El mental rechaza el silencio porque el silencio no tiene límites, no tiene forma, y no se puede definir. El mental ama los sonidos y los ruidos porque se parecen a los pensamientos.