Estar solo

Estar solo es posible únicamente cuando la mente se halla fuera de la influencia que ejerce la sociedad, cuando uno está internamente libre del desorden social. Esta libertad es virtud, y la virtud está siempre sola; la moralidad social es la continuación del desorden. La meditación consiste en trascender este desorden, no en el placer personal de visiones o experiencias expendidas. Estas experiencias son siempre aisladoras.

La mirada del amor

La mirada del amor es diferente de la mirada del pensamiento.
Uno lleva en una dirección donde el pensamiento no puede seguir, y el otro conduce a la separación, el conflicto y el dolor.
De este dolor, no puedes ir al otro.
La distancia entre los dos está hecha por el pensamiento, y el pensamiento no puede alcanzar al otro de ninguna manera.
Al volver caminando por los caseríos, los prados y la vía del tren, verás que el ayer ha llegado a su fin: la vida comienza donde termina el pensamiento.

Un Curso De Milagros

A un curso de milagros le han llamado «psicoterapia espiritual»; sin embargo, en él mismo se establece…»que su objetivo es tu felicidad y tu paz.» (T- 13.II.7:1, p. 267). En él distinguimos entre el ser perfecto que Dios creó y la fabricación del ser ficticio que hoy llamamos «yo». Esta distinción es la piedra angular necesaria en el abandono de las conductas destructivas y debilitantes que tienen base en el miedo, la falta de perdón y la culpa; y provienen de nuestro sentido de aislamiento, separación, devalorización y vulnerabilidad. En contraposición al enfocar nuestros pensamientos hacia la verdadera identidad se encausa con propósito nuestra vida como la conocemos en este plano, guiada por el Maestro Interno o Espíritu Santo; resultando en un camino de perdón y extensión de amor. Estos dos últimos dan como expresión natural, los milagros. Como un diamante, la labor del des-hacimiento del ego se convierte en el refinado trabajo de pulir las aristas para extraer de él la joya que realmente somos.

Elegir el amor sobre el miedo

Causar miedo es una táctica del ego, ya sea tu propio ego o el ego del mundo. El ego del mundo es un reflejo del poder del ego individual y la cantidad de miedo que es activado.
El miedo está presente cuando nos olvidamos que somos una parte del diseño divino de Dios. Aprender a experimentar el amor auténtico significa abandonar la insistencia del ego en que tienes mucho que temer y que estás en un mundo hostil. Tú puedes tomar la decisión de estar libre del miedo y duda y regresar a la brillante luz del amor que siempre está contigo.

Buen corazón

Cuando la gente dice que he trabajado mucho por la paz, me da vergüenza. Tengo ganas de reír. No creo que haya hecho mucho por la paz mundial. Es solo que mi práctica es el camino pacífico de la bondad, el amor, la compasión y no dañar a los demás. Esto se ha convertido en parte de mí. No es algo para lo que me haya ofrecido voluntariamente. Simplemente soy un seguidor del Buda, y el Buda enseñó que la paciencia es el medio supremo para trascender el sufrimiento. Él dijo: «Si un monje daña a otros, no es un monje». Soy un monje budista, por lo que trato de practicar en consecuencia. Cuando la gente piensa que esta práctica es algo único y especial y me llama líder de la paz mundial, ¡me da vergüenza!

Despierta del sueño

Somos una Idea en la Mente de Dios, y esta Idea, sin limitación alguna, se compone de un número infinito de Pensamientos. Todos estos Pensamientos son los Hijos de Dios y la Idea unificada -el Cristo- es el Hijo. Por lo tanto, todos los Pensamientos de Dios son creación y, puesto que la Mente se extiende, los Pensamientos ilimitados que la Mente de Dios extiende son el Cristo. Somos los pensamientos informes que pulsan desde esta vasta mente, más estos pensamientos son abstractos y no tienen contraparte para las formas específicas del mundo. Como pensamientos en la Mente de Dios, emulamos el proceso de la creación, y nuestras extensiones son nuestras creaciones.