El arte de la contemplación

Contemplar mientras se investiga es dejar que la mente se movilice con las verdades que van apareciendo, dejando un espacio abierto para que la verdad penetre y para que surja entonces espontánea desde dentro (no desde el pensamiento) la respuesta a la verdad. Esta verdad que aparece espontánea se percibe con evidencia. ¿Y qué es una evidencia? Es una serena paz, el equilibrio de ser lo que somos. La verdad no se piensa, se es.
El arte de contemplar es el arte de ser. El avanzar en la contemplación es avanzar en el ser que somos verdaderamente y que se evidencia cuando contemplamos. Esto no se puede comprender desde la idea errónea que tenemos los humanos de que una cosa es conocer y otra es ser. Cuando pensamos, siempre lo hacemos desde la dualidad primigenia de la mente que escinde lo Real en dos: el que mira y lo mirado, el contemplador y lo contemplado. Así no podemos comprender; y por eso mismo creemos que el contemplar nos aleja del ser, cuando es realmente lo contrario.

Transformando la Ansiedad y los Pensamientos Difíciles

En la psicología budista, las instrucciones para la transformación del pensamiento son muy explícitas. El Buda instruye a sus seguidores: “Al igual que un hábil carpintero que quita una clavija tosca golpeándola con una fina, así una persona quita un pensamiento que produce dolor sustituyéndolo por uno hermoso”. La clavija del carpintero es una descripción práctica de cómo podemos eliminar patrones de pensamiento nocivos como el juicio propio, la preocupación y la ansiedad mediante la sustitución del pensamiento. Lo que se requiere es la selección de un sustituto útil y la práctica repetida. La repetición es clave. La repetición, la compasión y la creencia de que los ciclos dolorosos del pensamiento pueden transformarse tienen un papel en el desarrollo de nuevos patrones de pensamiento.

SOLO VIDA

Todo lo que hay es Vida penetrando la existencia. En cada roca, en cada grano de arena, en las verdes hojas, en las aguas dulces o saladas, en el fuego de la tierra, en cada ser vivo, en nuestras sonrisas, sentimientos, llantos o pensamientos, en todo esto y mucho más está la Vida manifestándose en una pluralidad que nos invita a reconocer la Unidad en todo.

YO SOY

Yo soy. Yo pienso. Yo quiero. Mis manos… mi espíritu… mi cielo… mi bosque… esta tierra mía… ¿Qué debo añadir? Estas son las palabras. Esta es la respuesta.
Estoy aquí de pie, en la cumbre de la montaña. Levanto mi cabeza y extiendo mis brazos. He aquí mi cuerpo y mi espíritu, he aquí el fin de la búsqueda. Deseaba conocer el sentido de las cosas. Yo soy el sentido. Deseaba encontrar un permiso para existir. No necesito permiso alguno para existir; ni que me den el visto bueno para vivir. Yo soy el permiso y el visto bueno.

Poema de la Confianza en la Mente Pura

El Gran Camino no es difícil para aquellos que no tienen preferencias.
Cuando ambos, amor y odio, están ausentes todo se vuelve claro y diáfano.
Sin embargo, haz la más mínima distinción, y el cielo y la tierra se distancian infinitamente.
Si quieres ver la verdad, no mantengas ninguna opinión a favor o en contra.
La lucha entre lo que a uno le gusta y lo que le disgusta es la enfermedad de la mente.

La experiencia del yo es solo amor

Lo importante aquí es que el Yo es una experiencia real. No se trata de un ideal alejado de la realidad de todos los días (que es lo que la mayoría de la mayoría de nosotros piensa del alma), sino que está tan próximo a ti, como el aliento. El Yo es la fuente del Amor y, por lo tanto, es más real que cuanto bloquea al amor: la ira, el miedo, el egoísmo, la inseguridad y la desconfianza. Esas cualidades, por muy extendidas que puedan estar en la sociedad, son temporarias; crecen con el tiempo y deben ser aprendidas. El Yo, por el contrario, está firme en la paz y la seguridad: solo conoce el amor, porque su experiencia es solo de amor.

SOBRE EL AMOR

Existen multitud de percepciones según quien las perciba, pero no juguemos a ver quién tiene la razón, así nunca acabará este juego y seguiremos sufriendo y separándonos más. Los millones de percepciones humanas están hechas para formar un inmenso arco iris. Las ideas pueden ensamblarse como las cuentas de un collar unidas por el cordón del Amor. Así un día iremos recordando que fuimos hechos de Amor. Que somos capaces de amar sin restricciones porque esa es nuestra esencia largo tiempo encerrada en un frasco de cristal.