Nuestra amenaza interior

Todo lo que experimentamos aparece por una razón. Queremos entender las razones por las que el crítico interior sigue apareciendo. Esto requiere práctica. Inicialmente, reconoceremos el impacto del crítico interno después del hecho, más tarde en el día, cuando nos sintamos inseguros o debilitados. A medida que aprendemos a percibirlos como síntomas de esta voz crítica interna y nos volvemos más curiosos acerca de ella, desarrollamos nuestra capacidad para ser conscientes de ello en el momento y ver qué lo desencadenó. En lugar de dejar que el crítico interno defina nuestra experiencia, comenzamos a identificar este patrón y comenzamos a elegir si queremos alinearnos con su perspectiva o no. Entonces podemos aprender de nuestras experiencias sin menospreciarnos.

Alcanzar el objetivo

Tu pregunta no debería ser: «¿Cómo puedo ver a mi hermano sin su cuerpo?» sino, «¿Deseo realmente verlo como alguien incapaz de pecar?» Y al preguntar esto, no te olvides de que en el hecho de que él es incapaz de pecar radica tu liberación del miedo. La salvación es la meta del Espíritu Santo. El medio es la visión. Pues lo que contemplan los que ven está libre de pecado. Nadie que ama puede juzgar, y, por lo tanto, lo que ve está libre de toda condena. Y lo que él ve no es obra suya, sino que le fue dado para que lo viese, tal como se le dio la visión que le permi­tió ver.

Los juicios

Cuando hayas contemplado lo que parecía infundir terror y lo hayas visto transformarse en paisajes de paz y hermosura, cuando hayas presenciado escenas de violencia y de muerte y las hayas visto convertirse en serenos panoramas de jardines bajo cielos despejados, con aguas diáfanas, portadoras de vida, que corren felizmente por ellos en arroyuelos danzantes que nunca se secan, ¿qué necesidad habrá de persuadirte para que aceptes el don de la visión? Y una vez que la visión se haya alcanzado, ¿quién podría rehusar lo que necesariamente ha de venir después? Piensa sólo en esto por un instante: puedes contemplar la santidad que Dios le dio a Su Hijo. Y nunca jamás tendrás que pensar que hay algo más que puedas ver.

El instante santo

El instante santo El Espíritu Santo enseña que el infierno no existe. El infierno es únicamente lo que el ego ha hecho del presente. La creencia en el infierno es lo que te impide comprender el presente, pues tienes miedo de éste. El Espíritu Santo conduce al Cielo tan ineludiblemente como el ego conduce al […]

La cualidad mágica de la vida

             LA CUALIDAD MÁGICA DE LA VIDA Cuando abrimos la puerta y vemos que está lloviendo podemos decir: “¡Cómo odio la lluvia! ¡No debería estar lloviendo! ¡Odio los días de lluvia!”. En ese momento, estamos en oposición con la realidad. La realidad es, sencillamente, que está lloviendo; eso es lo que es real. Si discutimos […]

Sentimiento de culpa

Sentimiento de culpa El sentimiento de culpa es un potencial excesivo en su aspecto puro. El hecho es que en la naturaleza no existen conceptos tales como bien y mal. Para las fuerzas equilibrantes, los actos buenos y los malos son equivalentes. El equilibrio se establece en cualquier caso cuando surge un potencial excesivo. Has […]

Juzgar a los demás

Juzgar a los demás Juzgar a otras personas es una fuerte alteración del equilibrio, y despreciar a los demás es peor aún. En el plano energético no existen personas buenas o malas. Existen únicamente los que obedecen las leyes de la naturaleza y los que provocan desorden en el «statu quo» establecido. Y estos últimos, […]