El descenso al infierno

Repentinamente, surgió de la nada un aparente pensamiento en la mente de uno de los Hijos de Dios: ¿”Puede haber un opuesto a aquello que es”? Un componente-Hijo, una parte del Todo, quería tener la experiencia de ser el Todo, la Fuente de todo Ser, y quería negar y reemplazar a nuestra Fuente. Inherente a este pensamiento era el limitar lo ilimitado, darle forma a lo informe, concretizar la abstracción y fabricar lo específico; en resumen, un rechazo a nuestro Creador-Fuente y a la creación establecida por Él; un pensamiento inconcebible en la Realidad, más concebido de algún modo.

POLARIDAD Y NO-DUALIDAD

Según el Advaita, nos apartamos de nuestra Conciencia originalmente pura y unitiva por la acción limitadora y divisoria de maya que superpone al Ser lo que no-es ocultando así su/nuestra verdadera naturaleza. La raíz y el primer paso de este proceso de constitución de falsas auto-identificaciones es la separación inicial entre el “yo” y el “no yo”.

¿Donde queda el ego?

¿Dónde queda el ego? Hace apenas unos años dirigía todo mi esfuerzo espiritual en apartar el ego de mi vida. Reconocía la parte egoísta o egocéntrica de invade la vida humana como parte intrínseca de una supervivencia básica. El auto-conocimiento personal como preámbulo, me ayudaba a desenmascarar esa parte que no queremos ver y que