Amor

Amor
Rate this post

Amor

El amor es transformador; con su poder, barre todos los obstáculos. Es tanto el medio como el fin. Ofrece la disposición y la capacidad para someterse, y trae también la compasión y el deseo de comprender. Con la comprensión, llega el perdón. Con la renuncia a los posicionamientos, uno se da cuenta de que no hay nada que perdonar. El enjuiciamiento se disuelve y dejan de ser posibles la condena y el odio. La ignorancia, nacida de la inocencia, se ve como el único “defecto” que debe trascenderse. Se ve con claridad que la naturaleza de la Creación es como es, y no necesita correcciones.

El amor no es el nivel de consciencia predominante en la humanidad. El setenta y ocho por ciento de la población mundial se calibra por debajo del 200 (la Integridad básica), y se centra por tanto en la negatividad. Solo un dos por ciento de la población llega siquiera al nivel del Amor Incondicional.

2 35 600x416 - Amor

El amor es una conciencia, una actitud, un contexto para comprender la vida. El amor es la vanguardia de la Realidad y la unidad, y la esencia del Espíritu. Negar el amor es negar a Dios. El posicionamiento y el juicio oscurecen el amor. La mayor parte de la sociedad invalida al amor como base racional para tomar decisiones o actuar. Hay grandes sectores de la población que ven como una debilidad el amor por un semejante. Lo que la humanidad quiere en realidad son los benéficos, el orgullo, las posesiones, el poder y el derecho a vengarse y tomarse represalias con el castigo.

En los Estados Unidos, la tierra de la “libertad”, hay más gente, un mayor porcentaje de población, en prisión que en ningún otro país, excepto China. La sociedad le declara la “guerra” a sus problemas, problemas que, como no, se multiplican. La fuerza no es eficaz, pues es un débil sustituto del poder. En cambio, la gente haría casi cualquier cosa por un poco de respeto o amor, y muy poco por miedo. Sin la lealtad, nacida del respeto, ni siquiera un general podría exigir obediencia a sus tropas, y sin ese aspecto del amor llamado respeto, habría insurrecciones y motines. La fuerza solo puede ser un recurso provisional. Todos los imperios que se gobernaron por el miedo se derrumbaron. Las religiones que se basan en el miedo al pecado, más que en el amor de Dios, son inherentemente débiles.

El amor es una forma de relacionarse con el mundo. Es una generosidad de actitud que se expresa de formas que en apariencia son insignificantes, pero poderosas. Es el deseo de llevar felicidad a los demás, de alegrarles el día y aliviar sus cargas. El mero hecho de ser cordial y afectuoso con todo aquel que uno se encuentre en su camino a lo largo del día es algo muy revelador. Y esta no es una actitud común, como se puede ver por la respuesta de la gente cuando se encuentra con esa actitud. Con frecuencia, responden con sorpresa o, incluso, agradablemente impactados. “Nadie me había felicitado nunca por lo que hago; lo único que hacen es quejarse”, es un comentario muy habitual. La mayoría de las personas parecen no ver los aspectos positivos de la vida y son incapaces de responder a ellos, debido a que están centradas en sus propios deseos y en actitudes críticas. Dan por supuesto el servicio que les prestan los demás diciendo: “Bueno, les pagan por eso, ¿o no?” (Lo cual no viene al caso).

Grandes sectores de la sociedad operan en el nivel del desamor. Hay grandes empresas y administraciones públicas que solo pueden ser descritas como de “funcionamiento adusto”, y no se observan muestras de gratitud, ni se consideran adecuadas socialmente. Se menosprecia el amor como un “sentimiento delicado”, de ahí que se le restrinja socialmente al romanticismo, a las madres por sus hijos, o al perro de uno. Si se expresa en cualquier otro lugar, resulta embarazoso. Hay pocas áreas de la vida masculina donde el amor este bien visto, salvo el amor a la familia, a los deportes, a la patria o al automóvil de uno.

Un área importante de la vida que es socialmente aceptable y está abierta a todos es la del llamado “cariño”. “Tener cariño” es una amplia avenida para la expresión y la expansión del amor. La gente dice que no puede encontrar el amor, como si fuera algo que hay que conseguir. Pero, en cuanto uno está dispuesto a dar amor, descubre de pronto que está rodeado de amor por todas partes y que, sencillamente, no sabía cómo acceder a ello. El amor está presente en todas partes, y solo hay que darse cuenta de esa presencia.

El universo responde ante el amor revelando su predominio. Esta oculto para la percepción ordinaria, pero la conciencia se afina con el mismo amor. La conciencia es una capacidad que se encuentra más allá de los sentidos o las emociones. Si uno cesa en sus proyecciones y limitaciones antropomórficas, se le revela que todo lo que existe es consciente de forma innata, y que emana amor como consecuencia de la divinidad de la Creación.

Cada planta es consciente de su entorno, y de la admiración y el respeto que se siente por ella. A cambio, nos recompensa con su propia perfección y belleza intrínsecas. Cada planta es una escultura única, creativa, y es la expresión perfecta de su esencia. La Divinidad se trasluce en toda la Creación para aquellos que pueden verlo. La naturaleza se convierte en algo parecido a los dibujos animados de los niños, donde los árboles sonríen, los animales hablan y las flores se mueven alegremente. Cuando cesa la percepción, todo un mundo de maravillas se revela. La consciencia se halla en todo cuanto existe, y se reconoce a si misma manifestándose como la Totalidad de la Creación.

David R. Hawkins: el ojo del Yo, cap. 15

Deja un comentario