Cómo encontrar a un Maestro espiritual

Un maestro espiritual es la persona que nos enseña la verdad. En Oriente, en la tradición y cultura de la antigua India, tener un maestro espiritual era tan importante, tan básico, que todas las personas cuando llegaban aproximadamente a los 12 años de edad buscaban su maestro espiritual y recibían los mantras (oraciones e invocaciones) sagrados de iniciación. El maestro espiritual, enseñando la cultura védica, impartía instrucciones, sobre cómo alcanzar la autorrealización y cómo practicar la sagrada ciencia del yoga.

Sonríe al miedo

A pesar de lo que podamos pensar gran parte del tiempo y lo que implican los programas de noticias, todos deseamos ser personas sanas y de corazón abierto. Podríamos tomar nuestro deseo de ser más sanos y amables y ponerlo en un contexto muy amplio. Podríamos expandirlo en un deseo de ayudar a todas las demás personas, de ayudar al mundo entero. Pero necesitamos un lugar para empezar. No podemos simplemente comenzar con el mundo entero. Tenemos que empezar por llegar a las personas que entran en nuestras vidas a nuestros familiares, vecinos y compañeros de trabajo.

Pon tu pensamiento al revés

En un nivel muy básico, todos los seres piensan que deberían ser felices. Cuando la vida se vuelve difícil o dolorosa, sentimos que algo salió mal. Esto no sería un gran problema excepto por el hecho de que cuando sentimos que algo salió mal, estamos dispuestos a hacer cualquier cosa para volver a sentirnos bien. Incluso empezar una pelea.
La dificultad es inevitable en la vida humana. Por un lado, no podemos escapar de la realidad de la muerte. Pero también están las realidades del envejecimiento, de la enfermedad, de no obtener lo que queremos y de obtener lo que no queremos.

Conectarse con el sufrimiento y superarlo

Ocuparse de otras personas que tienen miedo, están enojadas, celosas, superadas por adicciones de todo tipo, son arrogantes, orgullosas, quejosas, egoístas, significa tener compasión y cuidar de estas personas sin huir del dolor de encontrar estas cosas en nosotros mismos.
De hecho, la propia actitud hacia el dolor puede cambiar. En lugar de defenderse y esconderse de él, se puede abrir el propio corazón y permitirse sentir ese dolor, sentirlo como algo que nos suavizará y purificará y nos hará mucho más amorosos y amables.

Transformando la Ansiedad y los Pensamientos Difíciles

En la psicología budista, las instrucciones para la transformación del pensamiento son muy explícitas. El Buda instruye a sus seguidores: “Al igual que un hábil carpintero que quita una clavija tosca golpeándola con una fina, así una persona quita un pensamiento que produce dolor sustituyéndolo por uno hermoso”. La clavija del carpintero es una descripción práctica de cómo podemos eliminar patrones de pensamiento nocivos como el juicio propio, la preocupación y la ansiedad mediante la sustitución del pensamiento. Lo que se requiere es la selección de un sustituto útil y la práctica repetida. La repetición es clave. La repetición, la compasión y la creencia de que los ciclos dolorosos del pensamiento pueden transformarse tienen un papel en el desarrollo de nuevos patrones de pensamiento.

8 citas budistas

Hay muchas cosas peligrosas en este mundo.
Sin embargo, para mí, lo más peligroso es mi mente. No la veo, no la huelo, no la puedo tocar, pero puedo escucharla, y me hace hacer y decir estupideces.
Siempre digo que estoy en una búsqueda constante para salvarme de mí. Soy mi propio enemigo, y si no me salvo yo misma, nadie más lo hará.
No hace falta decir que no puedo hacer esto sola; nadie puede.
Si fuera posible, o fácil, salvarnos de las malas acciones de nuestra mente, no habría tantos libros, cursos y entrenadores de autoayuda por ahí.
Una de las tantas cosas que me ha salvado a lo largo de los años son las citas budistas. Las he tenido anotadas durante años y, de vez en cuando, abro mi teléfono o mi cuaderno para leerlas.
Nunca dejan de poner mi ego a raya. 
Para dejarme respirar. 

Observar es mejor que pensar

“Una persona que piensa todo el tiempo, no tiene más en qué pensar que en los pensamientos mismos, de esta manera pierde el contacto con la realidad y está destinado a vivir en un mundo de ilusiones”, afirma Alan Watts —filósofo del espíritu y uno de los principales responsables de acercar el budismo zen al pensamiento occidental— en una iluminadora conferencia.

Lo que el buda nunca dijo

Muchas citas populares atribuidas erróneamente al Buda tienen un sabor de autoayuda, pero su mensaje a menudo se aparta del significado que se le da. Aquí hay algunos ejemplos comunes.
“Todo el secreto de la existencia es no tener miedo.”
Esta cita, que en realidad es de una charla de 1895 del monje hindú Swami Vivekananda, ejemplifica el omnipresente tropo de autoayuda de que hay algún «secreto» o «clave» para la vida. De hecho, Buda dijo que el maestro «revela lo que está oculto» y «hace claro lo que está oscuro», pero no parece haber sugerido que haya un «secreto de la existencia».

Exponer, abrazar, responder y dejar ir

La palabra pali sati, que en los tiempos modernos se traduce como «atención plena», en realidad significa «recordar» o «tener en cuenta». ¿Qué recuerdas? ¿Qué tienes en mente? Recuerdas la verdadera naturaleza de los fenómenos, que se puede resumir como impermanencia, sufrimiento y no-yo. Estos no son conceptos sino métodos de práctica en la vida diaria.
La impermanencia significa que, en las experiencias de momento a momento, no hay nada que se pueda captar como un yo fijo o una existencia cosificada. Por ejemplo, tan pronto como sentimos “este es mi cuerpo, mi sentimiento, mi pensamiento o cualquier situación en la que me encuentre”, ya hemos congelado el flujo natural de las condiciones en una “historia”. El sufrimiento se mantiene a través de historias que nos contamos sobre cómo nosotros o el mundo estamos fundamentalmente fijos. Ser el flujo cambiante de condiciones sin fijación es la verdad del no-yo.