Sonríe al miedo

A pesar de lo que podamos pensar gran parte del tiempo y lo que implican los programas de noticias, todos deseamos ser personas sanas y de corazón abierto. Podríamos tomar nuestro deseo de ser más sanos y amables y ponerlo en un contexto muy amplio. Podríamos expandirlo en un deseo de ayudar a todas las demás personas, de ayudar al mundo entero. Pero necesitamos un lugar para empezar. No podemos simplemente comenzar con el mundo entero. Tenemos que empezar por llegar a las personas que entran en nuestras vidas a nuestros familiares, vecinos y compañeros de trabajo.

Las Upanishad

En el prólogo a su edición de las Upanishad, Raimon Panikkar afirmaba que esta obra es “uno de los documentos sapienciales más antiguos y profundos de la humanidad” quizá porque según la tradición védica, se trata de un texto apauruseya, “sin hombre” es decir, son unas palabras primordiales que fueron transmitidas a la humanidad en su origen. Por eso, las Upanishad, al igual que todas las Escrituras sagradas, no proponen al lector un mundo mejor sino que describen otro mundo, no se refieren a este mundo ni intentan mejorarlo, dan a conocer otro mundo, el mundo por venir y esto es algo que vale la pena recordar en una sociedad como la nuestra en la que la ganancia inmediata es lo que más prima.

Transformando la Ansiedad y los Pensamientos Difíciles

En la psicología budista, las instrucciones para la transformación del pensamiento son muy explícitas. El Buda instruye a sus seguidores: “Al igual que un hábil carpintero que quita una clavija tosca golpeándola con una fina, así una persona quita un pensamiento que produce dolor sustituyéndolo por uno hermoso”. La clavija del carpintero es una descripción práctica de cómo podemos eliminar patrones de pensamiento nocivos como el juicio propio, la preocupación y la ansiedad mediante la sustitución del pensamiento. Lo que se requiere es la selección de un sustituto útil y la práctica repetida. La repetición es clave. La repetición, la compasión y la creencia de que los ciclos dolorosos del pensamiento pueden transformarse tienen un papel en el desarrollo de nuevos patrones de pensamiento.

El gozo de ser

“Había una vez un lirio en un lugar apartado, junto a un arroyuelo, y era bien conocido de algunas ortigas y un par de otras florecillas de la vecindad. El lirio estaba, según la descripción veraz del Evangelio, vestido más hermosamente que Salomón en toda su gloria; por lo mismo, despreocupado y alegre todo lo que duraba el día. El tiempo pasaba felizmente –sin el lirio darse cuenta-, como el agua del arroyuelo, canturreando y corriendo. Pero aconteció que un buen día vino un pajarillo a visitar al lirio, volvió a venir al día siguiente, estuvo ausente unos cuantos días, hasta que al fin otra vez volvió. Esto le pareció al lirio extraño e incomprensible; incomprensible que fuese tan caprichoso. Pero lo que suele acontecer con frecuencia también le aconteció al lirio, que cabalmente por eso se iba enamorando más y más del pájaro, porque era caprichoso.

¿Cómo podemos permanecer abiertos tanto al sufrimiento como a la alegría de vivir?

Tú y yo nos estamos entrenando para ser libres. Estamos en entrenamiento para estar tan presentes, tan espaciosos, tan acogedores, estamos en entrenamiento para no mirar hacia otro lado, negar o cerrar nuestros corazones cuando no podemos soportar algo. La declaración, «No puedo soportarlo», es lo que te quema. Cuando estás en presencia de sufrimiento y contracción, es la contracción lo que te mata de hambre.

El Sentido de la Ligereza

Uno ve tantos rostros ensombrecidos por la seriedad que sería comprensible si estuviera provocada por el dolor. Pero esta clase de seriedad que arrastra al ser humano a la tierra y mata la vida de su espíritu no es hija del dolor, sino de cierto tipo de representación en la que el actor se engaña al identificarse con su papel.
Cuando los niños participan en la representación también lo hacen con seriedad, pero es diferente, porque el niño es consciente de que solamente es un juego y su seriedad es una forma indirecta de divertirse. Pero en el adulto esta seriedad se convierte en vicio, porque transforma el juego en religión, identificándose con el papel o posición en la vida que tanto teme perder.

Ser sin esfuerzo

A medida que descansamos sin esfuerzo en nuestro propio Ser, saboreamos cómo se siente estar libre de preocupaciones, anticipaciones y planificaciones. Encontramos la tranquilidad que hemos estado buscando todo el tiempo. Una paz que no está a merced de los acontecimientos, o las vacilaciones de la mente pensante. Una paz a la que podemos volver una y otra vez.
Hemos llegado a casa.

Conviértete en lo que eres

Se ha dicho que la sabiduría más elevada estriba en el desapego, o, según palabras de Chuang Tse: “El hombre perfecto utiliza su mente como un espejo; no se aferra a nada, no rechaza nada; solo recibe, pero no retiene”.
El desapego significa no sentir ningún remordimiento por el pasado ni miedo por el futuro; dejar que la vida siga su curso sin intentar interferir en su movimiento y cambio, sin intentar prolongar las cosas placenteras ni provocar la desaparición de las desagradables.
Actuar de este modo es moverse al ritmo de la vida, estar en perfecta armonía con su música cambiante, a esto se llama iluminación.

Cómo ser consciente del control del ego

Atención a la oscuridad
“Es la naturaleza del ego tomar, y la naturaleza del espíritu compartir”. — Proverbio

El autor y defensor de la medicina alternativa Deepak Chopra afirmó: “Si quieres alcanzar un estado de felicidad, ve más allá de tu ego. Toma la decisión de renunciar a la necesidad de controlar, la necesidad de ser aprobado y la necesidad de juzgar. Esas son las tres cosas que el ego está haciendo todo el tiempo. Es muy importante estar al tanto de ellos cada vez que aparecen”.
Mucha gente está dormida por el vicio que tiene el ego y son víctimas de él porque no se dan cuenta de su influencia.