Las Reglas Básicas del Agni Yoga 2º parte.

 Todos los Yogas conocidos hasta este momento, el Hatha Yoga, el Bakti Yoga y el Raja Yoga, mencionando los principales, exigieron esfuerzos de entrenamiento y duras disciplinas. La dificultad que se presenta al aspirante espiritual en la actualidad a través del AGNI YOGA, son evidentes y arrancan del hecho natural de “no resistencia a la Vida”, la cual viene a nosotros  a través de todos los acontecimientos y circunstancias que constituyen el nervio vital de la existencia. Así, todos los sucesos del tiempo, sea cual sea su calidad, han de ser íntegramente comprendidos, lo cual significa atención  plena, siendo esta atención una verdadera meditación causal que desliga el ánimo y la mente de todos los ejercicios meditativos realizados hasta este momento.

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Buda ya describió con palabras sencillas que iban directamente al corazón de los seres humanos, la ética natural del AGNI YOGA: “La Verdad ha halla por doquier, en el aire, en el mar, en el silencioso retiro de los bosques o en el tumultuoso fragor de las grandes poblaciones. Para descubrirla deberéis contemplarlo todo con suave atención y sencillez, más allá del placer de los sentidos y de las figuraciones mentales que sólo os traerán confusión y sufrimiento”. Esta contemplación clara y sencilla de la Verdad recomendada por Buda sólo puede ser realizada desde el centro místico del corazón, siendo el corazón el centro espiritual que se desarrolla por medio del AGNI YOGA, que siendo el Yoga de Síntesis es, al propio tiempo y por ley de analogía, el Yoga del Equilibrio perfecto entre todas las  razones aparentemente contradictorias de la Vida. La búsqueda de este centro de serena reconciliación constituye la gran aventura del AGNI YOGA, el Yoga de los discípulos de la nueva era, pero que  puede ser compartido, sin embargo, por todos los aspirantes del mundo llenos de buena intención y de gran amor por la Síntesis.

Lógicamente, y espero que todos estaremos de acuerdo sobre este punto, el pasar de las disciplinas de los Yogas conocidos a un Yoga que por su propia ley carece de disciplinas, exigirá una reorientación total de las energías de la personalidad hacia los aspectos más elevados de la misma, allí en donde la mente conocida ha dejado de tener poder y eficiencia y ha perdido por completo la capacidad de imponer disciplinas.

Hay que pasar por este trance duro que va desde el estado de NO SER, con sus innumerables estados de consciencia, a la Consciencia del SER ESENCIAL y NATURAL que en nuestros estudios esotéricos llamamos ANGEL SOLAR y desde este Centro de elevada tensión creadora iniciar la búsqueda de la Verdad, pura y simple, que se halla más allá y por encima de todas las cualidades de la mente.

Este proceso consta de tres partes y no entraña dificultades que no puedan ser salvadas por el sincero aspirante espiritual:

a.- El reconocimiento de la necesidad de liberarse de todos los estados de consciencia contenidos en el recipiente subconsciente del ser, a través del sistema discriminativo de la mente.

b.- El paso de ese estado de consciencia que llamamos “sentido discriminativo de valores psicológicos” al del “discernimiento claro”, que es  la capacidad de elegir consciente y deliberadamente los aspectos más correctos y apetecibles de acuerdo con una situación dada, o impuesta por las circunstancias.

c.- El movimiento natural que surge de la consciencia cuando la mente discernitiva, habiendo captado ciertos valores absolutos evocados interiormente, se abre como una flor a las motivaciones supremas del Corazón, el centro de la Vida y de la Sabiduría espiritual.

Podemos asegurar, por tanto, que AGNI YOGA es el proceso de desarrollo espiritual que se extiende desde la mente discernitiva a la mente intuitiva, pero que continúa avanzando dentro de la línea de luz del Antakarana (1) construido a través de la práctica del Raja Yoga hasta llegar al punto en el que el alma del aspirante, del investigador espiritual, penetra en los océanos indescriptibles del plano búdico. Al llegar a cierto punto, más allá de las fronteras que separan la mente de la intuición, el antakarana, como instrumento de relación y de contacto, deja de ser útil, ya que siquiera en cierto grado el alma ha penetrado en regiones de universalidad y de síntesis. Pero, algo se ha logrado de concreto en el extraordinario devenir de la búsqueda interna y es “desarrollar el pétalo de la paz” que nace del equilibrio interno y confiere plenitud al corazón del buscador.

(1) Antakarana (Antahkarana o Antaskarana) es un término de idioma sánscrito con varios significados según la antigua escuela filosófica india antigua que lo utilice.

Puede significar «entendimiento» (definido por Adi Shankara); se define como Puente o sendero entre el Ser inferior (Manas inferior) y El Ser superior (Manas superior), formando parte ambos del Manas (o Ser supremo).

Introducción al Agni Yoga

Vicente Beltrán Anglada