El silencio no tiene nada de malo

A la mente no le interesa el Misterio, porque el Misterio no puede ser un objeto cognoscible ya que es justamente de donde brotan todos los objetos cognoscibles —es la vacuidad que origina toda forma de vida y sin la cual nada puede existir. Da igual que lo llames Tao, Dios, Espíritu, Conciencia, Vida, que no lo llames de ningún modo o que niegues su existencia —esa negación no es más que Ello negándose a Sí mismo.

¿Qué sucede?

¿Qué sucede cuando, sólo por un momento, nos quedamos con nuestro miedo, nuestras dudas, nuestra incomodidad, nuestra pena, nuestras preguntas, nuestro dolor, nuestros corazones rotos, incluso con nuestra apatía, sin tratar de cambiar nuestra experiencia, o arreglarla, o tratarla con indiferencia, o deshacernos de ella de alguna manera?

Hacia el misterio interior

  HACIA EL MISTERIO INTERIOR La indagación meditativa no requiere que te sientes de ningún modo formal. Puedes hacerte la pregunta “¿qué soy yo”? en cualquier lugar, en cualquier momento.es una pregunta muy sencilla: “¿Qué soy yo, qué soy yo sin pensamientos, ni memoria, qué soy yo después de todo eso?”.   Cuando la mente