¿QUIÉN SOY YO?

perla - ¿QUIÉN SOY YO?

¿Quién soy yo? El cuerpo burdo que está compuesto de los siete humores (dhatus), no soy; los cinco órganos cognoscitivos de los sentidos, es decir, los sentidos del oído, el tacto, la vista, el gusto, y el olfato, que aprehenden sus respectivos objetos, es decir, el sonido, el tacto, el color, el gusto, y el olor, no soy; los cinco órganos de los sentidos cognoscitivos, es decir, los órganos del habla, la locomoción, el entendimiento, la excreción, y la procreación, que tienen como funciones respectivas, el hablar, el moverse, el entender, el excretar, y el disfrutar, no soy; los cinco aires vitales, prana, etc., que desempeñan respectivamente las cinco funciones de inhalar, etc., no soy; ni siquiera soy la mente pensante; tampoco soy la ignorancia, que sólo contiene las impresiones residuales de los objetos, y en la que no existe objeto ni función alguna.

Por qué estamos programados para preocuparnos y qué podemos hacer para calmarnos

6 13 900x584 - Por qué estamos programados para preocuparnos y qué podemos hacer para calmarnos

Nuestros cerebros sabotean el momento presente más feliz. Todos hemos experimentado momentos de fluidez, momentos en los que nuestra atención se absorbe sin esfuerzo en lo que estamos haciendo. Y los estudios realizados en tiempo real confirman un aumento de la felicidad cuando las personas pueden centrar la atención en lo que están haciendo, en lugar de cuando sus mentes divagan. Puede parecer extraño entonces que dejemos nuestras mentes vagando por algo así como la mitad del día, a pesar del costo de la felicidad.

Poema de la Confianza en la Mente Pura

sengcan - Poema de la Confianza en la Mente Pura

El Gran Camino no es difícil para aquellos que no tienen preferencias.
Cuando ambos, amor y odio, están ausentes todo se vuelve claro y diáfano.
Sin embargo, haz la más mínima distinción, y el cielo y la tierra se distancian infinitamente.
Si quieres ver la verdad, no mantengas ninguna opinión a favor o en contra.
La lucha entre lo que a uno le gusta y lo que le disgusta es la enfermedad de la mente.

TIEMPO Y ETERNIDAD

karl bang04 - TIEMPO Y ETERNIDAD

La eternidad, hemos dicho, no es sinónimo de un tiempo ilimitado, es la consciencia pura sin límites, es decir, sin sucesividad, sin tiempo. Y la puerta de esa consciencia pura sin tiempo, la puerta de la realidad, es lo más a mano pero lo menos advertido: el ahora, el momento presente.

Mente y Pensamiento

4 92 - Mente y Pensamiento

La mente no es nada más que el pensamiento «yo».
La mente y el ego son uno y lo mismo.
Las demás facultades mentales tales como el intelecto y la memoria son solo esto.
La mente, el intelecto, el almacén de las tendencias mentales y el ego, todos estos son solo la mente misma.
Esto es como si se dieran diferentes nombres a un hombre, de acuerdo con sus diferentes funciones.
El alma individual no es nada más que esta alma o ego.

Locura de la mente

4 59 900x600 - Locura de la mente

No me considero un gurú espiritual o un adalid de la autoayuda, un ser especial, despierto o iluminado, ni esencialmente distinto de ti en modo alguno. Me considero más un amigo que te indica con delicadeza cómo retornar a quien realmente eres, que te recuerda lo que, en lo más hondo, ya sabes. Por supuesto, no deseo que te limites a creer todo lo que te digo. Quiero que indagues tú mismo, que pongas a prueba todo lo que digo y lo cotejes con tu propia experiencia. Yo no soy una autoridad en materia de la vida (¿quién puede ser una autoridad en que los pájaros canten, en que lata el corazón, en que caiga la lluvia o en que este momento sea cómo es?), pero quizá mis palabras te devuelvan a una percepción consciente de lo que es realmente verdad en tu experiencia ahora mismo. Tal vez te devuelvan a una profunda aceptación total, a una sencillez y a un reposo que son la esencia de todo, que te llevarán más allá de la necesidad de ninguna autoridad externa y te dejarán libre, como un árbol en mitad de la tormenta, mirando a la vida de frente, entregado de lleno a las realidades y los desafíos de la existencia relativa, pero también sólidamente asentado en la inquebrantable certeza de quien de verdad eres, firmemente enraizado en un saber que nunca morirá.