Frente a la muerte

Me exhorté a mí mismo: “Tengo que mantener mi mente muy clara, muy pura antes de perder el conocimiento. Este es el momento de usar mi atención plena para darme cuenta de la inevitabilidad de la muerte. Si muero pacíficamente con un estado mental puro y claro, mi vida futura será brillante. Quizás logre una etapa de iluminación al ver la verdad de la impermanencia. No debo bloquear mi mente con miedo o confusión. No importa cuán fuerte sea mi apego a la vida, debo dejarlo ahora”. Por lo tanto, hice el esfuerzo para evitar que surgiera cualquier estado mental perjudicial frente a la muerte y alenté a que surgieran estados saludables.

¿Qué pasa por los bardos?

Cuando hablamos de que la muerte sucede en todo momento, también podemos tener una pregunta natural: «Si continuamente nazco y muero, ¿quién es el que pasa por todas estas experiencias?» Una vez que este cuerpo está muerto, ¿quién tiene la oportunidad de fusionarse con la luminosidad de la madre? Si se pierde esa oportunidad, ¿quién pasa al siguiente bardo? Cuando se trata de la reencarnación, ¿quién renace? Una pregunta similar sería «¿Qué es lo que continúa de vida en vida?» O «¿Qué pasa a través de los bardos?»

Por qué ya no necesitas temer a la muerte

Lo primero que debemos hacer para llevarnos en esta dirección es definir la muerte. En última instancia, lo que vemos como muerte es solo una manifestación de un proceso que está sucediendo todo el tiempo. Entonces, en lugar de enfocarse en la muerte como yendo de un estado (vivo) a otro (muerto), es mucho más útil verlo así: Morir es la ruptura de una realidad para dejar sitio a otra.
Lo que esta definición nos muestra es que la muerte es una ocurrencia continua que es la mitad de un proceso más grande; cambio. La otra mitad es vida. La muerte y la vida existen como una, y no pueden existir sin la otra. Lo asombroso de ver la muerte de esta manera es que con esto se da cuenta de que este movimiento de energía (morir) es totalmente aplicable a nuestra vida cotidiana. 

Más allá del nacimiento y la muerte

Más allá del nacimiento y la muerte. Llegamos a la práctica de la meditación en busca de alivio de nuestro sufrimiento, y la meditación puede enseñarnos cómo transformar nuestro sufrimiento y obtener un alivio básico. Pero el alivio más profundo es la realización del nirvana. Hay dos dimensiones en la vida y deberíamos poder tocar ambas. Una es como una ola, y la llamamos dimensión histórica. La otra es como el agua, y la llamamos dimensión suprema o nirvana. Normalmente tocamos solo la ola, pero cuando descubrimos cómo tocar el agua, recibimos el fruto más elevado que la meditación puede ofrecer.

Fe en lo eterno

Los discípulos del ego no se dan cuenta de que se han consa­grado a sí mismos a la muerte. Se les ha ofrecido la libertad pero no la han aceptado, y lo que se ofrece se tiene también que acep­tar para que sea verdaderamente dado. Pues el Espíritu Santo es también un medio de comunicación, que recibe los mensajes del Padre y se los ofrece al Hijo. Al igual que el ego, el Espíritu Santo es a la vez emisor y receptor. Pues lo que se envía a través de Él retorna a Él, buscándose a sí mismo en el trayecto y encontrando lo que busca. De igual manera, el ego encuentra la muerte que busca, y te la devuelve a ti.